Una isla que son 120 islas. Una isla de islas a la que entrar por un puente que se llama Libertad. Esa isla que es una ciudad hecha de mil callejones oscuros flotando sobre el mar. La ciudad de los 445 puentes, las camisetas de rayas y los acordeones, del agua que huele y la noche pesada. La ciudad de San Marco, la plaza donde vi un charco de sangre roja mientras cuatro orquestas tocaban a la vez. La ciudad de los mosquitos, los suspiros. La ciudad de las máscaras, las ventanas y las calles en las que no puedes abrir los brazos. La ciudad que es agua y muerte a la vez… Como ese amor tan fuerte que se confunde con dolor.